18. A TI, SIEMPRE TU
Eres delirio, obsesión
perturbadora obstinación
Eres conflicto permanente
imprescindible, amor…
Desmedro al no tenerte, desesperación
Supe de tu esencia:
monumental oda a los sentidos
todos incluidos
a la incertidumbre y la desazón
En veces; te percibo dulce, fugaz
casi que no estas
Ó en intensa fruición
avasallante, cual torbellino otoñal
Con sentimientos confusos
inestables; entre reír o llorar
inconforme; entre querer y no ser
Pero no llores, no llores amor
porque también me duele tu confusión...
jueves, 14 de octubre de 2010
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